Se sabe que en una matriz Insumo-Producto donde se conoce la matriz de demanda final de los sectores productivos y una matriz de coeficientes técnicos, determinados a partir de las transacciones intersectoriales, se puede obtener la matriz de producción bruta sectorial como una función de dichos parámetros. Este concepto puede ser perfectamente adaptado a un sistema energético, donde la matriz Insumo-Producto, corresponde al Balance Energético, de donde se pueden obtener los coeficientes técnicos que representan las relaciones entre los diferentes subsectores y cadenas del sector energético y de esta manera, en un modelo de prospectiva, proyectar la oferta como una función de la proyección de la demanda final de energía.
